Te pagaron en humo · Ramón Merino
Dos cálculos del libro.
El segundo hace el número más incómodo que el primero.
No son ejercicios de finanzas. Son espejos.
"Cogí mi sueldo neto y lo dividí entre las horas reales que trabajaba. No las oficiales. Las reales: la hora de coche cada mañana, la preparación nocturna, las correcciones del fin de semana, los claustros de tarde que podrían haber sido un correo de tres líneas. El número que salió no me enfadó. Me dejó en silencio."
Horas que no aparecen en la nómina
"El dinero no son solo números en una cuenta. Es tiempo condensado. Energía vital transformada en valor. Cada hora trabajada, cada noche mal dormida, cada año de vida invertido. Y cuando el dinero se devalúa, no se devalúan los números. Se devalúa tu vida."
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